22 de febrer de 2008

un color: el verde

Llueve fuerte por primera vez en la nueva casa y mis plantas están inundadas. Nunca las había visto así; en balcón cerrado crecían a reguardo de cualquier clima. Pero ahora no les da el sol y empezaron a amarillarse y perder hojas y encima ahora el agua de más.
Pendulo entre la fiaca y la desidia. Me gustan las plantas hasta cierto punto: las riego, las cuido, les hablo, no las lastimo, pero en cuanto se complican me desencanto. Tampoco sé podarlas, o corregirlas. Antes de mudarme tiré sin culpa unas bichadas antes de empezar ningún tratamiento. El amor no es más fuerte.
Pienso que moverlas al jardín de adelante me podría causar una importante contractura lumbar.
Entonces escribo esto, que es la mejor manera de claro, no hacer nada.