29 de juny de 2005

En mi cabeza


Me gustaría saber de vinos, elegir uno perfecto para cada plato y estar en un restaurant como el de ayer y que el maitre -como a los protagonistas ganadores en las películas, para mostrar que son gente de mundo- me diga admirado "Excellent choice". Eso, hace mucho tiempo que no me siento la protagonista ganadora de mi propia película y hace poco bajé de actriz de reparto a apenas cameo.
Mi vida pide cartel.

¿Está mal evitar a alguien que es muy feliz cuando no se puede sobrellevar esa felicidad ajena?
¿No es una muestra de madurez y de auto-conocimiento evitarme ese mal momento?
Me llama para que nos veamos, para que conozca a su nuevo chico, no cabe en sí. Y me alegro por ella, de verdad que sí, se lo merece y me parece bien, pero también me pasan cosas tristes y ¿qué se supone qué tengo que hacer? Sentarme a cenar con ellos y estar 2 horas frente a la felicidad de 2 que no pueden evitar tocarse y besarse y que me recuerde cuánto me gusta eso y que me sienta mal porque no soy yo la que está en la silla de mi amiga? Lo peor es que no pienso en ellos cuando me habla de ellos. Pienso en mí y esta soledad de los últimos tiempos, inabarcable, eterna, injusta y maligna.

A veces me dejaría dormir

al final no me sale

entonces espero que llegue mañana

y hago planes para no tener que pensar.
Bah, como todo el mundo.



No me gusta esta película; es una mala copia de una francesa...